Mis Hijos Son Unos Desagradecidos

Alejandra Stamateas

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Hay hijos que tienen una enfermedad del alma y se llama ingratitud. Cuando una persona no tiene armonía en su alma, en sus e
mociones, cuando no puede agradecer, está enferma. Un hijo que no agradece es un hijo que ha sido sobreprotegido. La ingratitud es el producto de la sobreprotección. La sobreprotección tiene que ver con padres que les dieron todo a sus hijos, y siempre les solucionaron todos sus problemas. Hay mamás que se desviven por sus hijos para darles de todo y ellos no tengan que hacer nada. Ese tipo de hijos crecen creyendo que es esa la obligación de los padres, por lo tanto piensan que no hay nada que agradecer. Un hijo sobreprotegido puede convertirse en un hombre tirano o en un hijo débil. El hijo tirano es aquel que tomó el lugar de poder en la casa, y se convirtió en el centro de atención. Este tipo de hijos ocupan un lugar que no les corresponde. Los padres frente a un hijo tirano asumen la posición de víctima. Son esa clase de hijos que usan las cosas de sus padres sin permiso y creen que no tienen por qué explicar a sus padres lo que van a hacer. Ellos demandan atención y siempre quieren ser el centro.

Nuestra debilidad hace que nuestros hijos se vuelvan tiranos. Toda área débil que haya en tu vida, sin haber sido sanada, será la puerta de entrada a la tiranía de los demás. Pablo dice: ” Cuando soy débil, soy fuerte.” Desde la debilidad a la fortaleza hay un proceso. Lo primero que tenés que hacer es reconocer tu área débil para poder fortalecerla y ponerle nombre. Tenés que saber que hay una gran diferencia entre reconocer una debilidad y ser una víctima de las circunstancias. Las mujeres nos hemos manejado toda la vida creyendo que ser víctima y ser débil es lo mismo; pero una cosa es ser víctima y otra cosa es ser débil. Cuando yo me considero víctima estoy hablando de un estado permanente de vida. En cambio Pablo habla del área débil; ser débil es un comienzo. Si reconozco una debilidad puedo trabajar sobre ella para hacerla una fortaleza en mi vida. Eso que te cuesta hacer con tus hijos tenés que practicarlo, porque cuando lo practicás estás llevando una debilidad a una fortaleza. Accionar duele, estresa. Decir ‘no’ estresa y duele; que tu hijo cumpla un castigo porque hizo algo que no debía, te da lástima, pero tenés que hacerlo, porque vas a adquirir fuerza y eso hará que tu hijo no se convierta en un tirano. Tenemos que ubicar las cosas como verdaderamente tienen que estar ubicadas, padres siendo padres, e hijos siendo hijos. Accionar es llevar a cabo estrategias.

Repetir a vos y a tus hijos que no vas a permitir por ningún motivo que te insulten, que te agredan o te griten; es parte de las estrategias. Agregar: ‘Cada vez que me vuelvas a tratar de esta manera voy a reaccionar de esta manera.’ Cumplir . Las mujeres ponemos límites pero después no los cumplimos porque nos duele. La conducta de tu hijo no tiene que estar determinada por tu cansancio o tus emociones. Vos practicá, aunque te duela, te de angustia o culpa, porque va a llegar un momento en que ya no va a dolerte y vas a tener el hijo que tanto anhelás tener. Tenés que tener un hijo que sepa qué son los límites. Si quiero y deseo cambiar algo me va a resultar fácil. Si vos realmente deseás que la relación con tu hijo cambie vas a hacer los cambios que tengas que hacer. Las mamás tuvimos miedo de ser mamás, hemos sufrido un ataque de amnesia, y creemos que alguien nos tiene que decir cómo educar a nuestros hijos. Quiero decirte que hay una capacidad dentro tuyo para criar bien a tus hijos. No tengas miedo, ni sientas culpa por decirle que no. No dudes de tu capacidad. Debo enseñarles a mis hijos la tolerancia a la frustración. Un hijo tirano tiene que aprender a tolerar la frustración. Tu hijo tiene que crecer y sentirse fuerte para poder sobrellevar cualquier circunstancia difícil de la vida. Tu hijo tiene que experimentar que la vida no siempre es color de rosa, que las personas no siempre actúan como nosotros queremos. Para enseñarle eso, tenés que ayudarlos a que tengan tolerancia a la frustración; eso se logra ayudándolos para que aprendan a soportar las esperas, los límites, y los no. Se trata de decirles que no todo es ya, que hay que saber esperar. Tenés decirles: ‘voy a ponerte límites y a muchas cosas voy a decirte que no.’ Los hijos tiranos te van a manejar con el tiempo y la insistencia. Tus hijos tienen que aprender a sobrevivir y ser felices aún en medio de circunstancias negativas. Si tu hijo no aprendió a ser feliz cuando tiene poco, es porque todavía no tiene tolerancia a la frustración.

Enseñale a tus hijos la ley de la siembra y la cosecha. Es la ley de la consecuencia de sus actos. Tus hijos tienen que saber que de acuerdo a cómo actúen van a tener una consecuencia. Hay una consecuencia para cada decisión ; si la decisión es buena, la consecuencia es buena; si la decisión es mala, la consecuencia es mala. Cuando vos les enseñás esto a tus hijos, ellos se vuelven responsables. Un hijo sobreprotegido sufre por ser como es. Sufre porque está en un lugar y en una posición que no le corresponde. Cada vez que estás fuera del lugar en que tenés que estar, vas a sufrir. Cuando un hijo tiene que asumir responsabilidades que no le corresponden, sufre y por eso no puede agradecer. No puede agradecer porque lo pusiste en un lugar donde no tenía por qué estar. Hay hijos que no pueden agradecer a una mamá que no supo ocupar el lugar de madre, o a un papá que no supo ocupar su lugar. No hay agradecimiento porque hay angustia, dolor y tristeza; entonces a través de la tiranía, está pidiendo a los padres que lo vuelvan a poner en el lugar de hijo. En la edad media, cuando a un caballero se lo subía de status porque se le reconocían las capacidades, se le daba el ‘espaldarazo’ . El espaldarazo consiste en darle con la espada un golpecito en el hombro y en la cabeza. Tenés que darles el espaldarazo a tus hijos; es decir, tenés que reconocer que ellos pueden. Una madre sobreprotectora no puede darles el espaldarazo a sus hijos, porque no sabe reconocer que sus hijos pueden, y eso hace que ella haga todo. Una madre que sobreprotege, es una madre que no cree en su hijo; y si vos no creés en él, él tampoco va a poder hacerlo. ¡Tus hijos pueden! Tus hijos pueden aceptar un límite. Pueden soportar un castigo justo. Tus hijos pueden pasar por momentos de riqueza y por momentos de pobreza. Tus hijos pueden estudiar. Tus hijos pueden formar una familia, pueden valerse por si mismos. Tus hijos pueden soportar la consecuencia de un error que cometieron.

Entregale fuerzas a tus hijos; esa es la mayor bendición que les podés dar. Tus hijos no tienen que ser víctimas de nadie, menos de ellos mismos; enseñales que pueden. Dios nos ha dado hijos que todo lo pueden en Cristo que los fortalece. Dios no te sobreprotege; Dios te dice que todo lo podés, y si vos podés todo, ellos también. No pongas a tus hijos en un lugar que no les corresponde. Dice Ezequiel 3:9 ‘Yo haré tu rostro más fuerte que el de ellos, inquebrantable, inconmovible como una roca, no le tengas miedo, no te asustes.’ No les tengas miedo a tus hijos. Si ellos se ponen duros, vos te ponés más dura; con amor, pero tenés que estar firme. Si te insultan mantenete firme, recordales “esto es la consecuencia de esto, y lo vas a cumplir.” Quiero terminar hoy con un cuento: “Dice que había una vez una mujer que estaba mirando como de un hormiguero salían un montón de hormigas, las cuales caminaban 3 metros para juntar hojas y ramas. La carga que llevan las hormigas es más pesadas que su propio peso corporal. Dice que esta mujer se extrañó porque alrededor del hormiguero ya había ramas y hojas, pero sin embargo las hormigas no buscaban lo que estaba cerca. Entonces ella se propuso ayudar a las hormigas, pensó en ponerlas a todas en un papel y alcanzarlas hasta el hormiguero para que no se cansen. Fue en ese mismo momento que ella entendió que las hormigas caminaban tres metros por el placer de caminarlos.” A nuestros hijos hay que enseñarles a tolerar la frustración. No hay nada peor que sobreprotegerlos, porque cuando lo hacés, le quitás el placer de hacer las cosas por él mismo. Cuando uno se puede manejar solo en la vida siente mucho placer, porque saborea la independencia. Tenés que tener hijos libres e independientes, dejá que ellos experimenten. Si tu hijo puede hacerlo, dejá que lo haga solo; y si no puede hacerlo, dejá que siga intentando hasta que logre hacerlo. Querida mamá, mostrales que todas las puertas tienen una cerradura; que toda cerradura tiene una llave que abre esa puerta, y que cuando no encuentren la llave tienen la opción de golpear la puerta porque es posible que haya alguien del otro lado. Y si aún así la puerta no se abre, enseñales a confiar en que siempre habrá otras puertas que sí van a abrirse. Tus hijos pueden; tus hijos van a superar cualquier obstáculo en la vida, sólo necesitan que les des el espaldarazo. Tus hijos tienen más fuerza de la que estás imaginando. Hay fuerzas internas en tus hijos. Tus hijos están tomados de tu mano, y como están tomados de tu mano están de la mano de Dios. Dejá de sobreprotegerlos, ellos van a lograr grandes cosas. Dales la autorización para ser independientes, para volar. Tomá tu lugar, Dios te ha dado la posición de mamá. Ocupá tu lugar con fuerza y orgullo. Reconocé tus debilidades, practicá para sacar una fortaleza. Dice que una vez, unos papás le regalaron algo a un hijo y como no pudo abrirlo porque el regalo estaba tan envuelto y tenía que irse a la escuela, decidió dejarlo sobre su cama y abrirlo al regresar del colegio.

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12 pensamientos en “Mis Hijos Son Unos Desagradecidos”

  1. Gracias por tan oportuna reflexion, en estos momentos estoy viviendo algo parecido con mi hjja menor. Que mi Dios los ilumine y los bendiga por tan valioso aporte.

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  2. Que hermosa reflexion ,yo al igual que algunas personas que han comentado,estoy pasando por eso con mis hijos ya todos mayores y no se si aun puedan cambiar,cuandomenos la que vive aun conmigo y que tiene 23 año..Que Dios la bendiga siempre….gracias

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  3. gracias estaba en un mar de lagrimas pensando en lo ingrata k estaba mi hija …hasta pense quitarme la vida …..haora entiendo por k no agradese nada es la hija de este cuento …yo le entregue mi vida…ahora le dare la espalda sin sentirme culpable y podra brillar ella aun mas ….muchas gracias..lo entendi todo

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    1. solo recuerda que “herencia de los padres son los hijos”, siempre serán nuestros hijos, como el padre del hijo pródigo, debemos estar atentos cuando estos regresen, quizá en una condición poco favorable, para derramar sobre ellos misericordia y perdón. Dios te bendiga y te de paz teresa.

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    2. yo tan bien estoy pasando por una situasioin similar mis hijas se fueron de casa hace 2 años una de ellas bolvio por que no pudo salir adelante sola pero la mayor no recreso lo unico que se de ella es que se junto con el novio que tenia y dejo la escuela para dedicarse a trabnajar por que el esta estudiando apesar de todo lo que me dijeron antes de irse me duele mucho que este pasando por tantas cosas siendo que yo era madre y padre para ellas que no pudieron entender mis jonsejos que le dava para que no parsar por lo que yo como quisiera que aunquea deves en cuando un mensaje o llamada resivir de ella o que me contestara las mis pero no le oido adios que la ilumine antes de que seha demasiado tarde

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  4. el color de la página (fondo verde y letras rojas) no son beneficiosas a la hora de la lectura, en mi caso me causa daño a la vista. Es muy interesante, pero no puedo seguir . gracias

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