Hebreos 13, Santidad Práctica

Por: LuisRo

A menudo nos complicamos con el término santidad; más de alguno piensa en  el claustro físico y sin contacto con “El Mundo” para evitar contaminación; otros se burlan cuando un cristiano busca “apartarse para Dios alejándose del pecado y la tentación” y otros manifiestan que la santidad fue exclusiva para los “Grandes hombres de la historia bíblica” .

Comparto contigo lo que para el escritor de Hebreos, inspirado por el Espíritu Santo, es un concepto muy vigente y práctico de lo que es la santidad en el mundo de hoy.

Pienso que Dios se sentiría muy honrado de que nosotros sus hijos practicásemos estas máximas de lo que es el verdadero Cristianismo.

Hebreos 13:1-21(NVI)  Sigan amándose unos a otros fraternalmente.  (2)  No se olviden de practicar la hospitalidad, pues gracias a ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.  (3)  Acuérdense de los presos, como si ustedes fueran sus compañeros de cárcel, y también de los que son maltratados, como si fueran ustedes mismos los que sufren.  (4)  Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales.  (5)  Manténganse libres del amor al dinero, y conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: "Nunca te dejaré; jamás te abandonaré."  (6)  Así que podemos decir con toda confianza: "El Señor es quien me ayuda; no temeré. ¿Qué puede hacerme el ser humano?"  (7)  Acuérdense de sus dirigentes, que les comunicaron la palabra de Dios. Consideren cuál fue el resultado de su estilo de vida, e imiten su fe.  (8)  Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos.  (9)  No se dejen llevar por ninguna clase de enseñanzas extrañas. Conviene que el corazón sea fortalecido por la gracia, y no por alimentos rituales que de nada aprovechan a quienes los comen…  (15)  Así que ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre.  (16)  No se olviden de hacer el bien y de compartir con otros lo que tienen, porque ésos son los sacrificios que agradan a Dios.  (17)  Obedezcan a sus dirigentes y sométanse a ellos, pues cuidan de ustedes como quienes tienen que rendir cuentas. Obedézcanlos a fin de que ellos cumplan su tarea con alegría y sin quejarse, pues el quejarse no les trae ningún provecho…  (20)  El Dios que da la paz levantó de entre los muertos al gran Pastor de las ovejas, a nuestro Señor Jesús, por la sangre del pacto eterno.  (21)  Que él los capacite en todo lo bueno para hacer su voluntad. Y que, por medio de Jesucristo, Dios cumpla en nosotros lo que le agrada. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

amor

Publicado el 18 octubre, 2009 en Reflexiones. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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