Soy un atalaya que cuido del rebaño del Señor

LuisRo siervo.

atalaya

Isaías 21:6-8 (DHH) Porque el Señor me ha dicho: "Ve y coloca un centinela que dé aviso de todo cuanto vea. (7) Si ve carros tirados por parejas de caballos o gente montada en asnos o camellos, que mire con mucha atención." (8) y el que vigilaba gritó: "En mi puesto, Señor, permanezco todo el día, y noche tras noche me mantengo vigilante.

¿Que significados se pueda dar a la palabra atalaya?

1. f. Altura desde donde se descubre mucho espacio de tierra o mar.

2. f. Torre hecha en lugar alto, para registrar desde ella el campo o el mar y dar aviso de lo que se descubre.

3. m. desus. Hombre destinado a registrar desde la atalaya y avisar de lo que descubre.

4. f. Posición desde la que se aprecia bien una verdad.

Según el DRAE, se define atalaya como el Hombre que vigila, por lo general de noche, para proteger propiedades o personas de posibles daños y dar aviso ante una amenaza de peligro. En términos militares también se le suele llamar guarda o centinela”

La Biblia nos relata como misión de los atalayas la función de protección contra el robo y vandalismo; solía haber en tiempos bíblicos personas que vigilaban las viñas u otras cosechas que iban madurando, así como los rebaños y con ese propósito se situaban en cabañas o torres de vigilancia elevadas construidas para tal fin. Las fuerzas de asedio que atacaban los lugares fortificados apostaban atalayas o centinelas que daban información militar a sus comandantes. Solían apostarse estos atalayas sobre los muros y las ciudades para ver de lejos a los que se acercaban. A veces también hacían sus rondas de inspección por las calles de la ciudad. Las personas recelosas y que estaban despiertas durante las horas nocturnas, tal vez preguntaban repetidas veces a dichos atalayas si todo les iba bien (Isaías 21.12). Y era natural que los mismos atalayas anhelaran que llegara la luz del día.

Posición desde la que se aprecia bien una verdad.

Analicemos y respondamos a las siguientes preguntas:

  1. ¿Cómo podemos dar seguridad a los demás desde una posición donde se aprecie bien la verdad Dios para nuestras vidas? La respuesta es categórica; predica el evangelio de Jesús, ora con y por los que se te han encomendado (tu familia, tus amigos, tus vecinos, tus hermanos en la fe, tu congregación, otros.), exhórtalos a la obediencia pero sobre todo dales el mejor testimonio de vida.
  2. ¿Qué verdades Bíblicas debemos tener claras para transmitirlas a los demás? La salvación y vida eterna a través de creer en el Hijo de Dios; La gran comisión (Mateo 28:19, Marcos 16:15), el misterio del amor de Dios; la Fe y el servicio a Dios y a los demás; en general, El propósito del Señor para cada vida: adoración y alabanza eterna para El, plenitud de vida para ti y para mi.
  3. ¿Qué estrategia deberíamos usar para que todos podamos apercibirnos de las verdades acerca de los peligros o amenazas en contra de una fe en acción propicia para el cambio del individuo? El cuidado de unos por los otros, protegiendo a los tuyos de la incredulidad, la tentación, el pecado, la desobediencia y en general del enfriamiento de la fe; por otra parte el estudio sistemático de la Palabra de Dios y la práctica de las disciplinas espirituales.
  4. ¿Qué recursos se necesitan para poder apreciar bien la verdad a la luz de la Palabra y cumplir con la labor de atalayas de nuestros semejantes? Amor a Dios por lo que El es y no por lo que nos da, La pasión por las almas y el deseo de servir a tu prójimo; será la unción del Espíritu Santo la que finalmente actuara como salvaguarda de tu vida y de la vida de los que te rodean.

Ezequiel 33:7 "Pues a ti, hombre, yo te he puesto como centinela del pueblo de Israel. Tú deberás recibir mis mensajes y comunicarles mis advertencias.

Los reyes de la antigüedad defendían sus ciudades con muros altos y gruesos, de piedra. Encima de esos muros, había torres desde donde los atalayas podían ver a los enemigos que se disponían a atacar cuando aún estaban lejos.

Las tareas del atalaya:

— Permanecer despierto sobre la torre del muro de la ciudad

— Velar y vigilar de todos los peligros de los enemigos

— Sonar la alarma cuando el peligro de los enemigos se acercaba para avisar al pueblo que se apercibiera

— El atalaya que se quedara dormido en tanto vigilaba, o que, por cualquier causa, no sonara la alarma cuando había peligro, pagaba ese descuido con su vida.

Apliquemos las tareas anteriores al mundo de hoy:

— ¿Qué significa estar sobre la “torre del muro de la Iglesia”?

— ¿Quienes son los enemigos o amenazas de la Iglesia?

— ¿Cuales son las “trompetas o alarmas” que debemos sonar a nuestros hermanos y hermanas para que ellos se aperciban del peligro?

Los cuestionamientos anteriores nos invitan a estar atentos a los cambios del entorno; las influencias mundanas que sutilmente seducen a la iglesia. Las crisis intestinas dentro de las congregaciones; la apatía al servicio y la ayuda a los mas necesitados; La desintegración familiar; La falta de fe y el fanatismo religioso que se aleja cada vez mas de la voluntad de Dios. La intolerancia y la falta de inclusión del pecador por sus desaciertos negando el principio de Isaías 1:18 venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta… y de 1Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

Que nos instruye el NT sobre el cuidado que los líderes de la iglesia deben tener de todos y todas en la congregación:

2 Timoteo 4:2 que prediques el mensaje, y que insistas cuando sea oportuno y aun cuando no lo sea. Convence, reprende y anima, enseñando con toda paciencia.

Y en cuanto a ti y a mi como cristianos de compromiso y en obediencia responsables de nuestras familias y de cuantos nos rodean. La instrucción de Pablo en 1 Timoteo 4:16 es: Ten cuidado de ti mismo y de lo que enseñas a otros, y sigue firme en todo. Si lo haces así, te salvarás a ti mismo y salvarás también a los que te escuchan.

Vamos todos a cuidar los unos de los otros para que el Pastor a su regreso nos encuentre juntos y en armonía y ninguna de las ovejas este fuera del rebaño que El nos encomendó.

Agradecimiento a Raquel Huaynalaya por motivar esta reflexión.

Publicado el 16 noviembre, 2009 en Reflexiones. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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