Mis errores como líder cristiano

LuisRo

Estamos totalmente claros como ministros de una congregación, líderes de ministerios, diáconos y servidores en general en nuestras “iglesias de Jesucristo” (en el entender denominacional, ya que sabemos que la iglesia es una sola); que un día fuimos llamados a servirle a El (a Jesús) con amor y pasión por las vidas de todos aquellos que aun no lo conocen como Señor y Salvador personal y además a ser agentes multiplicadores de su evangelio en búsqueda de la transformación de las vidas humanas por el mensaje redentor de su Palabra.

Pero no menos es cierto que el primer rebaño que Dios nos ha dado para apacentar son nuestras familias y aquellas personas que forman nuestro círculo de confianza y amistades mas allegadas: amigos, vecinos, compañeros de trabajo entre otros.

Después de ver y escuchar el testimonio y experiencia de vida de muchos y muchas “en eminencia” (incluyéndome a mi), puedo afirmar categóricamente que en nuestro esfuerzo por ser constructores del Reino de Dios en esta tierra, hemos fallado por omisión, activismo, insensibilidad o pérdida de la perspectiva de ese mismo mensaje que pregonamos hacia aquellos que mas nos aman y que en algunos casos hemos invisibilizado como parte del “Pueblo de Dios”.

Puedo entonces a partir de esa reflexión resumir las más frecuentes y comunes fallas a que estamos expuestos todos aquellos y aquellas que estamos en este medio en donde corremos el riesgo de hacer activismo religioso en lugar de impactar las vidas de todos lo que nos rodean con  un testimonio (entiéndase un modelo de vida congruente entre lo que digo y hago) según el modelo de Jesucristo:

Te presento mis errores como líder:

Como esposo: Efesios 5:25

  • El llamado al ministerio a cambio de la atención de mi familia.
  • He sacrificado el tiempo de pareja, la comunicación y el amor se desvanece.
  • No he desarrollado las capacidades de mi esposa ni he valorado su esfuerzo y trabajo.
  • No la he escuchado.

Como padre: Efesios 6:4, Col. 3:21

  • Mis deberes como padre han estado después del llamado al ministerio.
  • Mis pecados: como afectan a mis hijos, tengo dificultad para expresar el amor a mis hijos.
  • Disciplinarlos para satisfacer mis necesidades, “ellos deben ser como su padre…”
  • Moldearlos como a mí me gusta, aun a costa de su propia identidad.

Como consiervo: Mateo 22:39

  • Pensar mal de mis hermanos. Murmurar.
  • Hablar mal de los demás.
  • No quererme unir bajo el liderazgo de otro.
  • No cuidar de mis consiervos.

Como líder: Deuteronomio 28:13

  • Aferrarme y escudarme tras la visión de Dios. por que soy incapaz de tener una visión y misión de vida. No es lo mismo saber de Dios, que conocer a Dios.
  • Gloriarme de lo que Dios hace. Como si fuera producto de mi capacidad.
  • Esconder mis fracasos para parecer exitoso. No aceptar que soy vulnerable.
  • Abusar de la buena voluntad de los hermanos. Olvidando que son mi familia espiritual y no mis sirvientes.
  • No dar crédito a quien lo merece. Me cuesta aceptar las capacidades de los demás por que soy un egoísta.
  • No delegar mi autoridad a otros. Por que quiero siempre tener el control de todo y sobre todos.
  • No saber como trabajar en equipo. Sigo siendo un dictador incapaz de reconocer que en la multitud hay sabiduría.
  • Rehuir el liderazgo que Dios me ha dado. Me encanta el nombramiento de “Líder” por que me da posicionamiento entre la gente, pero no tengo compromiso y pasión por las almas.

¿Por que he fallado en tantas cosas?: Efesios 4:22

  • Por no haber sido un buen hijo de Dios.
  • Me he sentido y comportado como huérfano y no como hijo de Dios.
  • La vieja historia: la orfandad universal; Adán y toda su descendencia; quedarnos sin Padre, sin identidad, sin hogar, sin herencia; “Soy hijo de un gran Rey, pero vivo como plebeyo”

¿Tenemos alguna salida?, por su puesto que si, la biblia nos enseña que: “Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad” 1 Juan 1:9

Es un momento oportuno para recordar el mensaje a la iglesia de Éfeso (apocalipsis 2:2-5), volvamos al primer amor; que nuestra visión sea cristocéntrica; por El y en El y que el mundo no nos remarque el refrán popular: “En casa de herrero… cuchillo de palo”

Dios te bendiga.

Edificando Sobre la Roca logo

Publicado el 21 febrero, 2010 en Reflexiones. Añade a favoritos el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Nilda Castro

    Que hermoso Día de la Mujer y recibiendo este mensaje. Verdaderamente Dios ha ministrado a mi vida grandemente con este escrito o mensaje. Me ha dado la oportunidad de reevaluar mi vida cristiana y mas aun ahora cuando Dios pone trabajos para hacer en su obra. Vengo de un hogar de pastores y a la edad que tengo 43 puedo decir que he estado (en mis altas y bajas) sirviendo al Señor. Pero, ha sido un cuestionamiento que siempre me he tenido que hacer:¿Por qué las familias, matrimonios de los siervos del Señor son los que en ocasiones vemos que no andan bien o no están sirviendo al Señor? Doy gracias a Dios por mi familia, mi esposo y mis 4 hijos hermosos, sirven al Señor, pero no deja de abrumarme estas interrogantes, si lo estoy y estamos (como padres llamados al servicio del Señor) haciendo bien cuando quizás lo puedo hacer mejor. Pero tambien, es algo que me inquieta, cuando miro a mi alrededor pastores(as), ministros que son tan fuertes (por no usar otro término) aun con las congregaciones, los líderes, compañeros de ministerio, etc… ¿será que es un reflejo de lo que verdaderamente somos? Entiendo como usted menciona, HAY OPORTUNIDAD TODAVIA de reconocer nuestro mal y enmendarlo con la ayuda de Dios. Que Dios le siga ayudando a sanar el liderato cristiano, porque con Un liderato sano, tendremos una iglesia vigorosa y por ende una tierra bendita. Dios le bendiga.

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    • Hna. Nilda me da gozo el saber que puedo poner un grano de arena en un tema tan delicado y observado en las congregaciones cristianas, en verdad soy del parecer que como siervos y siervas del Señor, somos personas “de carne y hueso” es decir, somos seres humanos VULNERABLES, cuando como ministros, o líderes espirituales comprendemos esta realidad, nos es mas facil comprender nuestra naturaleza humana tan comun como la de cualquier otro miembro de nuestras congregaciones; no omito reconocer que es un privilegio ser un siervo del Señor, Levítico nos enseña que es Dios el que nos a privilegiado y santificado para el ministerio por lo cual, la santidad y la obediencia no son negociables.

      Consiere hermana Nilda que debemos entender la importancia de vivir por prioridades y no por la urgencias de los afanes de la vida; personalmente reconozco el siguiente orden: Dios primero por sobre todas las cosas, luego mi familia, despues mi trabajo, y luego mi Iglesia.

      Dios bendiga su vida y la de todos los miembros de su familia.

      LuisRo

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  2. Juan Manuel Claros

    Siervo esta es una gran verdad, los grandes errores garrafales que nosotros los pastores, cometemos, pero gracias a Dios, el señor Jesus; siempre esta por sus siervos. Dios le bendiga y siga adelante.Salud.

    Atte.
    Juan Claros
    siervo y pastor

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