PADRE QUE ESTAS EN EL CIELO

Padre que estas en el cielo.

Permíteme desarrollar ante ti una obediencia incondicional, no dejando que las cosas del día a día, perturben nuestra comunión cotidiana.

Tú que me amaste primero, ayúdame a no olvidar que tú eres amor y que está segura convicción pueda triunfar en mi corazón sobre la seducción del mundo, sobre la inquietud del alma, sobre la ansiedad por el futuro y sobre el miedo del pasado, sobre el dolor del momento. Concédeme que esta convicción pueda disciplinar mi alma para que mi corazón permanezca fiel y sincero en el amor que llevo a todos aquellos que tú me has mandado que debo amar.

Padre que estás en el cielo, tenme paciencia, intento con frecuencia comunicarme con sinceridad contigo, sin embargo, en ocasiones es tan grande mi insensatez, ten por favor un poco de paciencia conmigo.

Padre que estas en el cielo, que mi entendimiento no me recuerde lo malo que he cometido, sino lo que tú me has perdonado, no como me perdí, sino como me has salvado.

Padre que estas en el cielo, sé que buscarte siempre tiene una promesa, ¿Cómo es que entonces fallo tanto en buscarte?

Padre que estas en el cielo, gracias por llamarme amigo cuando camino por tu luz, tu que alivias mis dolores y eres todo en mi todo, permíteme también buscarte con la confesión de mi pecado.

Padre que estas en el cielo, que viniste a la tierra para sanar mis enfermedades, ayúdame a mantenerme firme en medio de la enfermedad. Oh Dios Espíritu Santo ayúdame en este momento y a la hora del conflicto, que en ningún momento rehúya tu voluntad.

Padre que estas en el cielo, ¿Qué soy sin ti?, tú el principio y el fin de cada uno de mis días, dame la victoria en tu santa voluntad, enséñame a dominar mi carne y mi sangre así como el apóstol Pablo nos enseñó a morir cada día y a vivir un nuevo amanecer en tu presencia.

Por: LuisRo
Basado en estracto de notas “Orando para desear una cosa” de Sören Kierkegaard; Devocionales Clásicos de Foster & Smith

AA despertar glorioso

Publicado el 4 diciembre, 2014 en Adoración y alabanza, Desarrollo Personal, Iglesia, Reflexiones. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: